lunes, mayo 17, 2010

Paso al costado.

No es lo mismo que antes. Ya no se puede sonreír, hablar, pensar, incluso dormir, sin que ello afecte. No, no es lo mismo. Y estoy tan agotada; tan rehusa. Pero con negativas no vas a llegar a ningún lado. ¿Y cómo haces para seguir con tu vida cuando ya no das más.. cuando rogas por que un día de lluvia no te deje salir de casa?. Yo así no quiero seguir. Y es una lástima, por que me prometí que un berrinche no iba a hacer que me sentara en una piedra al lado del camino. Me pregunto hasta qué punto una persona puede seguir con algo que no quiere para no decepcionar a los seres queridos que lo rodean, hasta cuando no somos bienvenidos del todo. Yo no pretendo vender mi libertad a cambio de mis propios -30 segundos de fama-, pero mi intención tampoco es arrebatárselos a los demás. No es así como funciona. No soy así de egoísta, y sin embargo no dejo de serlo por querer terminar con todo. Pero todos los días hay algo nuevo. Quiero paz. Quiero poder sentarme en el marco de mi ventana, sin tener que pensar -y que pasaría si 'accidentalmente' me caigo a la nada-, cuando me voy al razonamiento, miro las plantas y se que no me haría mas que un par de cortes, pero es ahí cuando vuelvo a la realidad y me pregunto a mi misma en qué estoy pensando, cómo puedo ser tan cobarde como para querer buscarle a todo una salida fácil, que no deja de ser cobarde y por demás absurda. Y es ahí cuando entran las opiniones de los demás, que confunden y duelen. No se supone que sea así, por que los demás no son quienes para opinar, ya que al ser agentes externos, ¿cómo van a entender el nudo de la situación? No saben las dos partes de la historia, y aunque las supieran, seguirían sin el derecho a expresar sus opiniones sobre algo que no les incumbe.
Basta, Basta, Basta. Quiero paz.

domingo, abril 25, 2010

El mañana, con ptos. suspensivos.

Y si tan egoista te creés,

entonces, empieza de una vez a ser quién eres,
en vez de calcular quién serás...
o qué pudo haber sido.

miércoles, abril 07, 2010

El despertar.

El tiempo pasa incluso aunque parezca imposible, incluso a
pesar de que cada movimiento de la manecilla del reloj duela
como el latido de la sangre al palpitar detrás de un cardenal. El
tiempo transcurre de forma desigual, con saltos extraños y
treguas insoportables, pero pasar, pasa. Incluso para mí.

[Luna nueva.]

Las horas transcurren, una tras otra. Los días pasan pero todo sigue igual. Me duermo con el recuerdo de tu última palabra asomando en mi boca. ¿Cuándo fue que decidí que todo siguiera este curso?¿Fui yo la que decidió encerrarse entre estas cuatro paredes?
Es complicado cuando el mundo decide darse vuelta. No siempre juega a nuestro favor. Y se siente la soledad en él. Por un milésimo instante todo parece eterno. No se ve mas que un rayo de sol entre las grietas de la ventana. Los extraño tanto. Es más de lo que puedo sostener.

miércoles, marzo 17, 2010

Queda prohibido.

¿Qué es lo verdaderamente importante?,
busco en mi interior la respuesta,
y me es tan difícil de encontrar.

Falsas ideas invaden mi mente,
acostumbrada a enmascarar lo que no entiende,
aturdida en un mundo de irreales ilusiones,
donde la vanidad, el miedo, la riqueza,
la violencia, el odio, la indiferencia,
se convierten en adorados héroes,
¡no me extraña que exista tanta confusión,
tanta lejanía de todo, tanta desilusión!.

Me preguntas cómo se puede ser feliz,
cómo entre tanta mentira puede uno convivir,
cada cual es quien se tiene que responder,
aunque para mí, aquí, ahora y para siempre:

Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarme un día sin saber qué hacer,
tener miedo a mis recuerdos,
sentirme sólo alguna vez.

Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quiero,
abandonarlo todo por tener miedo,
no convertir en realidad mis sueños.
Queda prohibido no demostrarte mi amor,
hacer que pagues mis dudas y mi mal humor,
inventarme cosas que nunca ocurrieron,
recordarte sólo cuando no te tengo.

Queda prohibido dejar a mis amigos,
no intentar comprender lo que vivimos,
llamarles sólo cuando los necesito,
no ver que también nosotros somos distintos.
Queda prohibido no ser yo ante la gente,
fingir ante las personas que no me importan,
hacerme el gracioso con tal de que me recuerden,
olvidar a todos aquellos que me quieren.

Queda prohibido no hacer las cosas por mí mismo,
no creer en mi dios y hallar mi destino,
tener miedo a la vida y a sus castigos,
no vivir cada día como si fuera un último suspiro.

Queda prohibido echarte de menos sin alegrarme,
odiar los momentos que me hicieron quererte,
todo porque nuestros caminos han dejado de abrazarse,
olvidar nuestro pasado y pagarlo con nuestro presente.

Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen más que la mía,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha,
sentir que con su falta el mundo se termina.

Queda prohibido no crear mi historia,
dejar de dar las gracias a mi familia por mi vida,
no tener un momento para la gente que me necesita,
no comprender que lo que la vida nos da, también nos lo quita.

domingo, marzo 07, 2010

Un cuento viejo.

Mi nombre es Isabel. Aunque apenas tengo 9 años me gusta sentirme un poco más madura que mis tontos compañeros de escuela. Me molesta cuando mi mamá e Inés me toman por nenita boba, de esas que se ven en los alumnos de primaria.
Hace ya 3 días que nos mudamos a este departamento. Ahora vivimos en la calle Suipacha. No me recuerda nada a mi antigua casa. Ahí tenia mas espacio para jugar, podía dejar mis juguetes donde quisiera por que esa era mi casa. La que sigo sintiendo como mía.
Los muebles ya estaban acá cuando vinimos. No, no los anteriores, unos nuevos. Son muy hermosos. ¡Pero es que aquí todo es tan aburrido y ordenado! No me gusta. Intenté decírselo a mamá, pero ella esta tan fascinada con los juegos de té y el ambiente de estilo ingles, que apenas se dio cuenta de que hay un par de libros roídos en el mas bajo de los anaqueles. Todo tiene la cantidad justa de equilibrio.
Me dan ganas de romper pagina por pagina todos esos libros bien acomodados de la biblioteca, o incluso hacer una fiesta de té con mis muñecas, escuchando esas melodías de fondo, de los cd's que Inés estuvo explorando. Se me ha dicho que no toque nada. Todo es lo suficientemente delicado como para que yo no pueda divertirme. Tampoco puedo asomarme por la ventana, es demasiado alto y puedo caerme.
Ahora es media noche, pero no puedo dormir. El ruido de los colectivos, afuera, me corta el sueño.
De repente siento como si algo me estuviese subiendo por la garganta y entonces, escupo un conejito.
By me.
Espacio: Departamento de la calle Suipacha.(Carta a una señorita en París- Cortázar)
Personaje: Isabel.(Bestiario- Cortázar)

sábado, febrero 27, 2010

Quelq'un..

La habitación naranja y desde la ventana los primeros rayos de sol, iluminando desde la biblioteca hasta el rincón de abajo del escritorio. En ningún otro momento del día me es tan agradable estar en este lugar que por un par de horas se ve tan cálido. Café de las 9, en la cama. Viendo la tele, pero no mirándola. Mi atención se centraba en la luz fría que borroneaba el ambiente de paz, y daba paso a como la ve normalmente la gente cuando pisa mi suelo de venecitas bordos casi despintadas y la alfombra de distintos tonos haciendo juego.
-Todo va a estar bien a partir de ahora-. me decía, y yo sonreía por que no había frase en el mundo que pudiera contradecirlo, y eso me hacia sonreír. Pero volví y ahora recuerdo mi sensación -de antes-. ¿De verdad me sentía así de egoísta? Pero no encuentro el por qué, lo entiendo todo.. al menos la parte que yo considero importante, no necesito un destinatario para entender todo. Extraño tantas cosas, tantas imágenes. No se pueden ver, y ni siquiera se disculpan. -Egoístas ustedes por no querer volver- les digo con soberbia. Y sigo en mi juego de hacer que no me importa. Es verdad, te consume, es verdad, te mata. Pero no pueden conmigo. Saben perfectamente donde atacar, a modo de herirme, pero no de causar un daño mayor. Ya no me hace falta gritarles para que paren, por que ya no me calan los huesos, son heridas superficiales, que no dejan de estar, pero siento que vendarme es demasiado exagerado para intentar curarlas. Necesitan aire, tiempo.

jueves, febrero 18, 2010

Memorias.

Recuerdo vagamente el paisaje de la ventana del departamento allá en Alberdi, hace poco más de dos años. Dos años y 1 día, para ser precisos, que miré por última vez mi paisaje favorito de cemento a tres escaleras y un subsuelo de distancia del piso. Pero no extraño mi antigua casa. Ni mi cuarto de niña de 10 años, decorado con hadas y tonalidades de rosas a lilas. Nunca me dejé llevar por ningún dejo de nostalgia al pasar por la puerta de en frente.
Vuelven a mi. Memorias reprimidas dentro de una cajita de pandora, esa que todos llevamos dentro. Recuardo las peleas en casa, mis miedos a la oscuridad, la luz celestina de la tele del cuarto de mis padres que se reflejaban en la muñeca pelada en el estante de arriba de la puerta, mis pesadillas de la infancia, mis ya acabados -primer día de colegio-. Pero no todo es asi de taciturno. Recuerdo las risas, mis piyamas con dibujos, mis dos osos grandes de peluche, recuerdo el sabor de las zucaritas frutales por la mañana, los vestidos con flores y moños que no me gustaban, los cortes de pelo, las artesanias hechas con rollos de papel higienico y papel de cocina. Me rio por lo bajo al descubrir que nada se fue. Esta todo aqui , en mi mente, pero lejos. Muy lejos. Lo suficiente como para no tener que recordarlo todos los dias. Extraño esos dias en los que yo sentia que el mundo era mio, puesto que no me importaba mas que las chicas superpoderosas en la tele, o un domingo en la casa de mi tia con todos mis familiares. Oh, mi familia que hoy en dia esta rota y desaparecida. No deja de ser un bello recuerdo, en el que yo quiero mirar con ojos de niña. Los adultos siempre complican los mas lindos momentos vistos desde afuera. Reflejos, fotos eso es lo que nos queda.

viernes, febrero 05, 2010

Carta a una extraña.

No conozco a la destinataria de esta carta. Desde su comida favorita hasta lo que piensa acerca de la vida, no conozco a esta persona. Me consume el dolor de cabeza al saber de sobra que ella no me conoce tampoco. Desde mi color favorito hasta lo que yo pienso acerca de la vida, esta persona no me conoce. Pero la tengo de cara. Recuerdo - y observo - a menudo sus gesticulaciones en desacuerdo cada vez que le doy mi punto de vista de las cosas, o su espalda y su silencio cuando yo no estoy de acuerdo con ella.
Cada tanto hablamos - mi extraña y yo - pero nunca en profundidad. Nunca quise hacerlo necesario, puesto a que tiende a tergiversar todo lo superficial que le digo. Sin embargo lo eh intentado. No estoy bien desde hace un tiempo, y temo terminar enfermándome si me sigo guardando mis comentarios. Intento a menudo explicarle el por qué de mi vida, incluso a veces me gustaría que ella misma me lo pregutase. Me gustaría contarle las verdaderas razones por las que estoy enojada con Josefina; o por qué ella se enojo conmigo cuando empecé a salir con Pepe - nunca quise sacarle provecho a nada, mi intención nunca fue aprovecharme ni parecer amoral a sus ojos. Yo pienso que cada uno esta en su juicio de tomar sus propias decisiones. Ya estamos grandes. Cada uno eligió cómo tenía que ser y actuó conforme a lo que sentía-. Me gustaría explicarle también por que yo lloraba la noche de mi cumpleaños, aún cuando todos se habían ido, aun cuando ella me vió en el medio de la fiesta.
Pero ya consumí bastantes noches llorando en este maldito sofá. Nunca me voy a arrepentir de nada de lo que hice o dije, ya que, en realidad no hice nada malo. Todo lo que yo hacia era por que me hacia bien, no es la primera vez que lo digo, en el mas inocente de los sentidos me hacia bien. Y sigue siendo así.
Mi extraña a veces me hace mal. Su intencion no es esa, estoy segura. Pero a pesar de que intente buscar lo mejor para mi, puede llegar a parecerme todo lo contrario. Remarca mis tropiezos y minimiza lo que yo considero como triunfos. Nunca le pediría que me mienta, pero me resulta siniestro el egoísmo de no dejarme levantar sola cuando me caigo. Se intenciona erróneamente en querer ayudarme, pero sus comentarios siempre terminan deprimiéndome. Me reprocha cuando contradigo sus pensamientos, pero nunca se detiene a pensar el por qué de las cosas. -Hay que saber cuando callar-, le digo a mi extraña en mi mente, pensando en lo mucho que me molesta cuando critica o insulta a mis amigos, juzgándolos sin ni siquiera conocerlos o saber sus razones.
Mi extraña no escucha entonces, resignada, opté por escribirle, puesto que hablando nunca se me hizo fácil expresarme en la mayoría de las cosas. Hasta mis dirigentes en scout saben que me cuesta un triunfo hablar, y ni siquiera tube que decircelos, - no por eso son excelentes personas-. Me gustaría contarle a mi extraña todo lo que hago en mis encuentros con ellos cada sábado, pero ni siquiera puedo hacer que vaya a escucharme cantar en misa.
-Estas como adormecida- me dice, pero no pregunta y su -tenemos que hablar- siempre lo deja para otro momento, sigue en su reproche, pero ya aprendí a no escucharlos.
Las cosas cambiaron, lo entiendo y quizás la estoy viendo como un ogro, pero en parte se que no tengo razón, me conozco lo suficiente para saber de mi ciclotimia, pero siempre hay una mejor forma de decir las cosas. Pido un alto , una tregua a todo lo que hasta ahora me hizo mal. Yo quiero mucho a mi extraña.. no deja, a pesar de todo, de estar dentro mio, de verdad me interesaría escucharla...
Abus.
-Nadie te recordará por tus pensamientos secretos*

miércoles, febrero 03, 2010

2-2-10 feliz cumpleaños 18

Ya me resigné, pero eso no quiere decir que no lo haya tenido en cuenta en su momento... Triste es que tampoco quiere decir que a vos te importase.


No quiero verte como eres, sino como cuando solias ser todo para mi...-hace ya tanto tiempo atrás..-